El peronismo busca hacer pie en Córdoba, pero Llaryora prioriza su reelección y mantiene un puente abierto con Milei


El peronismo busca hacer pie en Córdoba, pero Llaryora prioriza su reelección y mantiene un puente abierto con Milei

Juan Schiaretti y otros diputados cordobeses alineados con Martín Llaryora volvieron a mostrar posiciones ambivalentes en la sesión del último miércoles. En su mayoría respaldaron al Gobierno en la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, votaron en contra del proyecto de inocencia fiscal bis y se plegaron a la oposición para abrir el debate por el endeudamiento familiar y la prórroga de la emergencia en discapacidad. “Ley por ley y artículo por artículo”, graficaron sus movimientos fluctuantes en el Congreso.

Más allá del plano legislativo, ese equilibrio zigzagueante del llamado cordobesismo inquieta al peronismo de cara a la pulseada electoral del año próximo. Segunda provincia en cantidad de electores detrás de Buenos Aires, figura entre las prioridades del objetivo de tender puentes definido en la reunión entre los principales dirigentes en el hotel Emperador. Por la importancia del distrito, clave en 2023 para que Javier Milei llegara a la presidencia, y acaso también por la dificultad: Llaryora luce concentrado en sostener la continuidad del espacio que gobierna el distrito desde 1999 y en función de ese propósito esquiva cualquier contacto con el PJ nacional y en especial con el kirchnerismo.

Queremos juntar a los cabezones de Córdoba y de todo el país, que puedan representar el grueso de la masa justicialista, para sentarnos a conversar”, aseguró Ricardo Quintela en una entrevista con La Voz, e incluyó a Llaryora, Schiaretti y Natalia de la Sota. “Nos vamos a poner de acuerdo porque estamos sufriendo todos. Córdoba está sufriendo una política de desempleo muy fuerte, con el tema automotriz”, completó el gobernador riojano.

Axel Kicillof y otros mandatarios tienen vínculo “personal e institucional” con Llaryora, y también desde el peronismo federal Victoria Tolosa Paz busca entablar el “puente” con la perspectiva de un entendimiento el año próximo. Como en otras provincias, el gobernador proyecta adelantar las elecciones en Córdoba para abril o mayo, por lo que luego se abrirá otro momento para el posicionamiento a nivel nacional.

“La prioridad es la gestión y más adelante la reelección. Para nosotros no hay manera de estar cerca del kirchnerismo y todo lo que haga ruido lo vamos a descartar”, adelantaron cerca de Llaryora. Cuando Kicillof fue a Córdoba, en mayo, no hubo encuentro con el gobernador. Tampoco esta semana cuando Oscar Parrilli y Carlos Zannini asistieron a la charla abierta “Cristina libre” en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNC.

El quiebre del cordobesismo fundado por José de la Sota con el peronismo nacional arrancó con el conflicto por la resolución 125 de retenciones móviles, hace ya 18 años. “No somos nosotros los que nos fuimos. El peronismo estaba cooptado por el kirchnerismo. No le negamos a Quintela ni a nadie la intención de convocar, pero ya la referencia a los cabezones habla de una reunión superestructural como si eso sustituyera la necesidad del peronismo de hacer autocrítica del último gobierno y recomponer con la sociedad”, planteó uno de los diputados que integra el bloque de Provincias Unidas.

“Si se generara un proceso serio, no un amontonamiento de dirigentes que nadie eligió, sería distinto. Pero no se ponen de acuerdo ni entre ellos. Mientras eso siga ocurriendo, nosotros priorizamos ganar Córdoba”, también descartó una definición antes de la elección local.

Crítica de Llayora por su posicionamiento ante el Gobierno nacional, Natalia de la Sota toma distancia de la intención de Quintela y otros referentes del PJ de explorar un acercamiento con el mandatario y Schiaretti. “Son aliados de Milei y van a trabajar para que reelija. Prefieren eso antes que un recambio. De lo contrario, ya hubieran dado señales a favor de una propuesta peronista”, apuntaron del lado de la diputada, de firme postura opositora en el Congreso y desde hace unos meses de recorrida por distintos puntos del país: se mostró en La Plata con Julio Alak, en la Ciudad con Leandro Santoro, en Rosario con Caren Tepp y en Resistencia con Aldo Leiva.

En el peronismo preocupa la hipótesis de un acuerdo tácito entre Milei y Llaryora para que la Casa Rosada no oponga resistencia a la reelección del gobernador a cambio de un apoyo táctico en la disputa nacional. En el balotaje de 2023, Milei alcanzó el 74% en la provincia. Los distintos sectores del PJ coinciden en que su imagen cayó en el distrito, aunque rondaría los 40 puntos. El diputado Gabriel Bornoroni, el senador Luis Juez y el radical Rodrigo de Loredo pujan para postularse el año próximo. En las últimas legislativas La Libertad Avanza se impuso con el 42%, segundo quedó Schiaretti con 28% y luego De la Sota con 8%.

“No tiene la responsabilidad de gobernar. Por eso recorre el país predicando consignas”, replicaron desde la provincia a la diputada. Más allá del foco en la elección local, los referentes del cordobesismo no descartan luego insistir con una propuesta moderada a nivel nacional al margen de los dos polos de la confrontación, como la que encarnó Schiaretti hace tres años y alcanzó casi el 7%. “Hoy es política ficción”, patearon las definiciones para más adelante. Antes podría haber un posicionamiento importante en el Congreso, si el Gobierno consigue avanzar con el tratamiento del proyecto para eliminar o suspender las PASO. Los legisladores remarcan que en Córdoba no hay primarias y siempre estuvieron en contra, aunque aclaran que no empujarán el proyecto y que dependerá del oficialismo.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior